
Cada vez más andaluces están descubriendo que mejorar la eficiencia energética en casa o en su negocio puede tener una recompensa directa, gracias a los Certificados de Ahorro Energético, Envicor, como Agente Energético de Feníe Energía, gestiona todo el proceso y permite reducir el consumo y obtener un ingreso extra, sin burocracia de por medio.
Los Certificados de Ahorro Energético son, para muchos, la forma más sencilla de bajar la factura de la luz sin complicarse la vida. Hogares y negocios pueden reducir consumo y, además, recibir un ingreso inmediato, sin tener que perder tiempo. De todo se ocupa Envicor, que no deja nada al azar.
Ahorrar en la luz, visto así, deja de ser un quebradero de cabeza. Hoy por hoy, cada vez más familias y empresas consiguen gastar menos y recuperar parte de lo invertido casi sin darse cuenta. Atrás quedaron los días en los que mejorar la eficiencia no tenía recompensa directa. Gracias a la alianza entre FENIE y Feníe Energía, ahora es posible, y pone a las empresas instaladoras en el centro de un cambio que ya está en marcha.
De hecho, ahorrar en la factura es mucho más asequible de lo que uno podría imaginarse. Estos certificados convierten cada mejora, ya sea renovar la caldera o pasarse a luces LED, en ahorro real y, por si fuera poco, en un pago rápido. Y lo mejor: sin tener que enfrentarse a interminables formularios. Para eso está Envicor, como Agente Energético de Feníe Energía, que se encarga de todo.
Cómo conseguir un CAE sin dolores de cabeza
Para entenderlo bien: un CAE es básicamente un justificante digital que demuestra que, después de hacer una mejora de eficiencia, se ha logrado ahorrar energía final. Cada uno equivale a 1 kWh de ahorro. Nada de complicarse: basta con optimizar la climatización, actualizar bombillas o apostar por soluciones más avanzadas.
La parte más interesante es que ese ahorro no se queda guardado en la factura: se convierte en dinero para el cliente, y lo recibe justo cuando hace la mejora, sin esperas.

Cómo conseguir un CAE sin dolores de cabeza
Aquí es donde marca la diferencia Envicor como parte de la red de más de 2.400 Agentes Energéticos de Feníe Energía. Repartidos por todo el país, estos profesionales revisan cada caso, hacen los cálculos necesarios y gestionan el papeleo de principio a fin, para que el cliente apenas tenga que mover un dedo.
Además, junto con FENIE, la compañía ha desarrollado herramientas prácticas: por ejemplo, fichas técnicas muy claras, donde se detalla qué obras o cambios pueden generar un certificado. Así, cada instalador homologado tiene en la mano la información justa para guiar y explicar al usuario cuánto puede ahorrar y cómo.
Muchos se preguntan si de verdad merece la pena. Y la respuesta es fácil: sí, y se nota enseguida. Con este sistema, el cliente cobra su parte de ahorro justo después de hacer la mejora. No tiene que perder tiempo descifrando tecnicismos ni gestionando trámites eternos. Su Agente Energético, de toda la vida, se encarga de resolverlo todo con cercanía y total transparencia. Así, no hay sustos ni retrasos: el dinero llega cuando toca.
SAI: respaldo para instaladores y tranquilidad para todos
Pero la apuesta de Envicor no se limita a los CAEs. Gracias al modelo SAI (Servicios de Apoyo al Instalador), la empresa da respaldo real a quienes están en primera línea: los instaladores. Y esto, de rebote, beneficia también al cliente.
Este servicio cubre la validación de clientes, la contratación de servicios, la facturación y la gestión de cobros. Y, y si hace falta, se puede fraccionar el pago en cuotas que se integran en la factura de la luz o el gas de siempre. De este modo, el instalador trabaja respaldado y el usuario sabe que todo se hace de forma segura y cómoda.
El Monedero Solar, por ejemplo, aprovecha la energía sobrante de los paneles fotovoltaicos para descontarla de facturas futuras. Además, la compañía también impulsa la instalación de puntos de recarga para vehículo eléctrico, facilitando el paso hacia una movilidad más sostenible desde el propio hogar o negocio.